"De una semilla a un imponente bosque"

"De una semilla a un imponente bosque", aún está grabada en mi memoria aquella frase. El título completo era "Árboles: de una semilla a un imponente bosque" y fue un libro que mi madre me regaló a los nueve años. Recuerdo que era realmente bonito, tenía páginas que se desplegaban con ilustraciones muy coloridas. Todas esas imágenes de animales, de plantas, fueron una muy buena forma de instigarme a leer. 

"Un árbol puede ser un ecosistema completo"
Les aseguro que su contenido no se quedaba atrás, explicaba la biología básica de las plantas y luego se expandía, como su título indica, hasta la ecología. Entregó a la perfección su mensaje: los árboles son importantes... muy importantes. Despertó en mi un profundo interés hacia la biología y sus ramas, pero además me hizo entender que un ecosistema puede ser algo tan pequeño como un solo árbol. 

Un árbol solitario, acabado, cuyo tronco
está lleno de parásitos. Perfecto ejemplo
de la biodiversidad de alberga.
Entiéndase que para ese entonces el campo de la microbiología me era desconocido. Así que, en mi opinión, para un niño de nueve años, pasar de pensar que un ecosistema debía abarcar un espacio significativo y poseer las características definidas en los libros de texto de primaria, a entender que un solo árbol puede ser un ecosistema, fue un paso significativo. Un paso que me hizo comenzar a maravillarme con todo lo que veía. Empezar a ver a los árboles como ecosistemas vivientes; sus hojas eran la base de la cadena alimenticia; las hormigas que en ellos caminaban dejaron de ser plagas y pasaron a ser las máximas depredadoras de su pequeño mundo; algunos insectos pasaron a ser consumidores primarios y otros a ser super depredadores. En mi cabeza, ya no hacía falta viajar a la India para ver a un depredador solitario asechado su presa, ni a Kenia para ver una gran migración, bastaba con encontrar una mantis o un hormiguero en movimiento. 

En conclusión: un simple libro de divulgación cambió mi perspectiva, me hizo apreciar formas de vida que antes hubiera considerado inferiores y me hizo comenzar a entender que incluso la más pequeña de las reacciones químicas en una gota de agua puede modificar el delicado balance de la vida en la tierra. 



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